“El viaje”

El discurso musical en la creación como cantautores

Una reflexión en torno a la semanticidad musical como creadores

por Nazareth Rodríguez

Hay quienes son capaces de desplegarse en el lenguaje que les atañe para liberar con sutil esmero aquello que carcome sus días. La creación musical puede ser un amasijo de elementos con  significados referenciales, de imágenes que nutren el instante con aquello que podemos revivir. Crear canciones, cantarlas, darlas al mundo lleva consigo etiquetas que emergen desde el inconsciente para comulgar el sentir y el descubrir. Cuando se lanza una melodía al mundo pasa  a tener millones de significados, cada uno transmuta a un diccionario ilimitado donde empieza el silencio, donde la palabra duerme pero sueña que está en una gran aventura. 

La “creación” musical es un viaje por la historia, por el mundo, el mar, la tierra, por la vida y los juicios sobre lo justo e injusto. Muchas son las sonoridades de nuestro bagaje que provienen de baúles aún más antiguos, cuyos tesoros se mezclaron unos con otros, sonoridades que se buscan; danzan, se abrazan, se mezclan y se vuelven una por fin. 

Empiezo un recorrido sonoro, exploro para decir lo que las circunstancias corrientes no me permiten. Decido buscar hasta encontrarme con lo efímero de las barreras entre sensaciones, personas, células, naciones y propósitos de existencia. Busco con mi canto el detonador para soltar aquello que vibra y no se ha propagado aún. Mi espíritu musical descubre momentos sonoros captados en mi existencia, comprendiendo lo sagrado cuando se tiene algo para decir y cómo esto puede y debe convertirse en canción. 

Palabras clave: canción, referencial, sonoridad, per-sonoridad, análisis del discurso, construcción, lenguaje sonoro, semanticidad.

¿Qué es un discurso y además, musical? 

 

Este lo defino como la elocuencia sonora que un compositor e intérprete comparte cuando hace música para sí mismo o para los demás. Los discursos están determinados en el contexto lingüístico de palabras y significado. Las palabras aportan un sentido y coherencia, también conceptos, definiciones e inclusive razones filosóficas o creencias. El discurso está dotado de todo un contexto que es lo que termina dando el sentido concreto o material de aquello que suena o se dice. En la música dicho contexto pasa a ser crucial para el ejecutante, cantautor o intérprete.

 

Como seres sociales que somos; lo que decimos, creemos, confesamos y aborrecemos, es producto del aprendizaje social. Lo social construye no de manera única ni determinada aquello que buscamos, las ideas que tenemos y hasta la libertad que perseguimos.  El cantor construye su discurso musical, algo como una “per-sonoridad”como consecuencia, de su contexto socio-musical, sus gustos sonoros y sus  referencias  musicales, incluyendo las  referencias sonoras, geográficas e históricas. 

 

Esa per-sonoridad se construye a veces de manera inconsciente, y va determinando la forma, estilo y sonoridad de cada compositor, ejecutante e intérprete, algo así como que hay maneras particulares de decir, cantar o sonar, y dicha per-sonoridad aporta semanticidad en este lenguaje que llamamos universal: La música. Leyendo la estética de la música de Fubini encontré esto: La asemanticidad de la música se trata de una indeterminación que no equivale a una falta de significación, sino a una polivalencia de significados (Fubini: pg. 63)

 

Fubini continúa diciendo que la semanticidad no es algo catalogable, es contextual y verificable a posterior, es decir que adquieren significado por el contexto histórico donde se inserta. Pienso entonces que la creación musical y el significado va de la mano en la época donde fue creado y por ende, creamos una etiqueta para reconocer de dónde viene. Ejemplo:

 

-Renacimiento y la atracción y utilización de los modos griegos.

-El periodo romántico

-El barroco

-La música contemporánea, Strakinsky y el contexto pre Primera Guerra Mundial.

-La música popular urbana. 

 

Imaginemos que insertamos una canción de heavy metal en la edad media. ¿Sería entendida? ¿Creerían ellos que se viene el fin del mundo? ¿Activarán tantas hogueras que terminarían todos muertos? 

 

Así mismo, este concepto y contexto sonoro, hace emerger otros tipos de géneros y combinaciones tantas, que es difícil hoy en día catalogar algunos géneros, y a este le llamamos por ejemplo “Música experimental”.

 

Hay algo maravilloso que me he dado la tarea de indagar, es buscar en los baúles las similitudes sonoras de algunos géneros musicales, en Latinoamérica por ejemplo: 

 

La habanera que no es ni bolero ni tango, es habanera, y que quizá está relacionada con la Habanera en la ópera de Carmen de Georges Bizet. O por otro lado, el ejemplo de percibir que la clave de son o de rumba puede estar relacionada con un palo flamenco 12/8, donde se varía la acentuación del tiempo fuerte y la rapidez. En otra oportunidad escuchando Paco de Lucía y Camarón de la Isla detecté un motivo que usamos en Venezuela para el pajarillo. O encontrar el uso de la décima en los cantos del oriente Venezolano, proveniente de la décima Spinella, y que es muy cantada en los cantores del sur latinoaméricano, Argentina, Uruguay y Chile y quizás en más músicas del mundo.

 

Ese sincretismo es la música, ese que no solo empezó a nacer en época de “conquista” latinoamericana, estos sonidos y ritmos vienen de los baúles más antiguos de la cultura occidental y de hecho que involucra sonoridades del resto de los continentes, porque la historia del mundo, es una historia migrante. 

 

Comprender que el lenguaje sonoro va de la mano con el contexto y que en gran medida es el contexto lo que labra cada per-sonoridad, me hace darle el valor respectivo, además vislumbro que también es natural el hecho de seguir mezclando, construyendo o proponiendo cuando hacemos canciones, es decir, nuestras canciones tendrán aires a ciertos tipos o estilos musicales, pero es eso, solo “aires” por ejemplo, la canción de autor, y por citar otro, La Rosalía. 

 

En el capítulo III del libro de Fubini llamado “semanticidad y formalismo” habla de que para juzgar la obra de un músico, en ese caso habla de Bach, es necesario tener presente la tradición, las costumbres y las convenciones de las que el propio músico o en este caso, el propio Bach, podía evadirse. (Fubini: pag. 67)

 

Al respecto Chailley dice : 

 

Bach, no sólo es el “gran arquitecto de sonidos”  sino el músico que sabe doblegar el material sonoro para que dibuje y describa situaciones y emociones con exactitud y la propiedad con que lo hace, logra un lenguaje del que puede por supuesto esbozar un vocabulario

 

Entonces, la semanticidad musical puede corresponder a la personalidad o per-sonoridad del músico, y que varía de un músico a otro, empero que si se construye desde la posible “autenticidad” se logra una recordación en los demás. 

 

A veces podemos decir para definir algún sonido: Eso suena  a Shakira, eso suena criollo, eso suena a Colombia, eso suena al sur, eso suena a España, eso suena a playa venezolana o Caribe, eso suena a Cuba, eso suena parecido a “The Beatles”, entre otros.

 

En el caso de cantoras cuya voz reconozco donde sea y no hay otra igual: Mercedes Sosa, Susana Baca, Violeta Parra, María Rodríguez, Maria Teresa Chacín, Marta Gómez, Totó la Momposina, Cecilia Tood, Soledad Bravo, Betsayda Machado. 

 

Idealmente, me agrada pensar en la idea que el desarrollo vocal del cantor/a, y propio, vaya en función de descubrir esta per-sonoridad, esta identidad sonora, que no solo es la voz, sino la forma como se ejecuta, lo que transmite y que conlleva en muchos casos al contexto y creencias del ejecutante, considerando siempre que no nacerá de la nada, sino de todas las referencias sonoras y experiencia que se tenga.

 

En el 2018 realicé un viaje  a Bogotá- Colombia para trabajar en un emprendimiento musical y grabar mi segundo sencillo, tenía una canción prevista para ese viaje y grabación, sin embargo, las cosas que me sucedieron, las cosas que vi en ese mi primera salida sola de Venezuela, me hizo escribir una nueva canción llamada “Hijos del mundo” y fue la que se grabó en esa oportunidad.

Escuchar canción “Hijos del Mundo”: 

Una canción que se construyó con instrumentos y sonidos que teníamos a la mano, concha de maíz, molino, tanque de agua, vasija de barro donde se prepara chicha colombiana y más. Esta experiencia de grabación aportó mucho en el concepto de producción para posteriores canciones como cantora, y sobre todo en la construcción del discurso sonoro como Nazz. Que por eso lo he dicho, no va de la mano de una letra, una melodía, sino de una concepción de vida, producción y sustento.

Ver video de como se ha grabado esta canción:

Bibliografía: 


Fubini:E. (1976)  Estética De La Música Alianza, 2005. ISBN 978-84-206-9071-1

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